- Asi quedan mis labios limpios de pecados por los tuyos...
- Ah, aquí me entregaré a la eternidad y me sacudiré de esta carne fatigada el yugo de estrellas adversas. Ojos mirad por última vez, brazos dad vuestro último abrazo. Y vosotros labios puertas del aliento sellad con legitimo beso una concension sin termino a la muerte rapaz.
- Brindo por mi amor.
- Contigo he de quedarme para ya nunca salir de este palacio de lóbrega noche. Aquí, aquí me quedaré con los gusanos, tus criados.